EL FORO EL SALICORNIO VUELVE CON FUERZA A REIVINDICAR LA TORRE CON SU OREJÓN (2026)

El Salicornio después del verano vuelve a recuperar los encuentros festivos populares para reivindicar la vuelta del archivo municipal y la Torre del Orejón, en esta ocasión nos han acompañado la Agrupación de Campaneros de la torre de Santa María, también se ha unido Francesc Llop con un escrito que nos ha leído Toni Sánchez en una colaboración con esta agrupación, y como siempre Pepe Cabanes y su guitarra en otro jueves festivo en el que un grupo de personas entusiastas por recuperar la torre también han tenido ese momento triste cuando se ha nombrado el Tesoro de Villena. 
Como siempre el acto ha finalizado con la foto de familia y en esta ocasión hemos escuchado las campanas del Orejón que están en la Torre de Santa María. 

AGRUPACIÓN DE CAMPANEROS DE LA TORRE DE SANTA MARÍA
Buenas Tardes nuestra asociación como no podía ser de otra manera, nos unimos a la recuperación de nuestro patrimonio siempre, hemos junto a la asociación de la ermita de San José recuperado los toques de campanas tanto religiosos como civiles, y recuperando en el 2003 las 5 campanas religiosas, que datan los años1788-1652-1737-1787 y la más antigua que data del 1450 y está catalogada como BIEN DE INTERÉS PATRIMONIAL.
Como así en el 2020 restaurar las 2 campanas civiles que hoy nos piden a gritos el volver al sitio de donde fueron sacadas Y QUE POR MOTIVOS QUE HOY NO VIENEN AL CASO LLEVAN SIN TOCAR 6 AÑOS, YA QUE SON LAS CAMPANAS QUE SE ENCARGAN DE SONAR LAS HORAS Y CUARTOS DEL RELOJ QUE YA ESTA RESTAURADO EN MARCHA FUERA DE VILLENA ESPERANDO UNA OBRA PARA SU COLOCACION AQUÍ EN SU TORRE.
Son las 2 campanas del orejón que se pusieron en la torre. La campana de los cuartos, está fechada en 1771. Y la campana de las horas fechada en 1493 y declarada también de BIEN DE INTERÉS PATRIMONIAL.
Son las 2 campanas de titularidad de nuestro ayuntamiento, que volverán a la torre del orejón cuando se coloque la torre en su sitio y volvamos a tener el tiempo civil sonando junto al autómata del orejón, saliendo cada hora, para que tanto Villena como todos los visitantes disfrutemos de nuestra ciudad.

Francesc LLOP i BAYO es antropólogo y también campanero, y ama Villena como si hubiera nacido en ella
El Orejón y otras pérdidas
Hay, en estos momentos, en Villena, un silencio que aterra. Es cierto que la pérdida del Tesoro, convertido en vil metal, nos pesará a lo largo de nuestras vidas y difícilmente nos podremos recuperar de su expolio.
Pero no es menos cierto que la desaparición de los relojes municipales, nos devuelve a un tiempo antiguo, obscuro y sin esperanza.
El Ayuntamiento, en el siglo XIX, no supo valorar – o quizás lo hizo de manera consciente, lo que es aún peor – que era el responsable de la gestión del tiempo ciudadano a través del Orejón.
El Orejón era más que una torre, con un personaje gracioso, que saludaba con sus grandes orejas. Era el símbolo más claro de la independencia municipal, de la obligación del ayuntamiento de informar del paso del tiempo, del ineludible derecho de los ciudadanos a saber qué hora es.
Y cuando cometieron aquel acto de destrucción, que difícilmente podremos justificar, delegaron en parte el tiempo en las dos esbeltas torres que orientan nuestro paisaje urbano. Cierto, eran torres de las dos antiguas parroquias de la ciudad, pero los relojes, ubicados en su parte alta, eran de gestión y titularidad municipal, como municipal era la obligación de su mantenimiento y de mostrar siempre la hora correcta, que era la hora del edificio.
Sin embargo, no nos queda ni eso. En Santiago el reloj ha sido bajado y el mismo ordenador que gestiona los toques religiosos es el que se encarga de la esfera y de los toques del reloj.
Y en Santa María, con un extraordinario reloj industrial restaurado, esperamos y esperamos que el Ayuntamiento, su titular y por tanto su responsable del mantenimiento, restaure una habitación que apenas soporta el peso de la maquinaria. El silencio de Santa María es un delito aún mayor, porque las dos campanas antiquísimas, sobre todo la de las horas, que estaban con el antiguo Orejón, hace tiempo que permanecen mudas.
¿Ha perdido Villena su independencia municipal? ¿No tiene el Ayuntamiento medios para mantener unos relojes ya históricos, con unas campanas que sonaban – en el caso de la mayor – hace más de cinco siglos?
Claro que queremos mirar la torre municipal – símbolo de su independencia – con un reloj mecánico – y no electrónico – que suene esas campanas multiseculares, y con un Orejón que sacuda sus orejas para quitarnos un poco la pena que nos oprime...
Cierto, somos campaneros, y no despreciamos el toque manual, siempre mejor que los mecanismos automáticos. Es sabido que un campanero que toca siempre igual es un personaje aburrido y que aburre, pero un mecanismo que hace variaciones es aún peor porque tiene una avería... Las personas debemos expresarnos a través de las campanas, improvisando y alegrando la vida de los demás, y los motores, que solo deben substituir en casos de necesidad, pero nunca ocupar el lugar de campaneros y campaneros, esos motores deben tocar siempre igual...
Esperamos y no antes que después, que el reloj del Orejón, con el mecanismo y las campanas propias de Santa María, alegre nuestras vidas tras la terrible e irreparable pérdida del tesoro. ¿O es que el ayuntamiento, del color que sea, quiere perder sus derechos y sus obligaciones?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.